Lo más importante es lo que tú desees hacer en tu vida

¡Adelante!
¡Adelante!

1. Las grandes ofertas de trabajo jamás llegan de la forma que uno espera.

2. La vida laboral no es una escalera de meritocracia. No asciendes por ser el “más inteligente” o el “más capaz”. Asciendes por eso y muchos otros factores sociales-emocionales. Hasta que no los domines, no podrás acceder a otros niveles.

3. Las conexiones más importantes para la vida profesional comienzan en la universidad.

4. La universidad debe ser ante todo tu momento de explotar, de crecer mucho más allá de lo académico.

5. La universidad es ese momento único de la vida donde te encuentras de forma simultánea en plenitud física, emocional, sexual y mental. Más adelante serás más fuerte, más maduro, mejor amante o estarás más concentrado. Pero ya no podrás ser todas esas cosas al mismo tiempo.

6. En otras palabras, jamás volverás a ser tan sexy, rápido, listo y soñador como en tu instante universitario. Es tu deber entonces explotar el momento.

7. Haz cosas. La gente de alto desempeño, la gente genial, no contrata ni se asocia con gente apática.

8. Viaja.

9. Jamás lo dudes y siempre pon el buen sexo por delante de un examen o una tarea.

10. Conoce gente. De todo tipo. Pero conócela bien.

11. Drógate. Emborráchate.

12. Discute tonterías. Lee filosofía.

13. Platica de todo y de nada.

14. Descúbrete. Piérdete.

15. Sé rebelde. Sé sabio.

16. Aprende a ser una persona incómoda. La alternativa es ser un conformista. La alternativa es ser un bien portado que no da lata.

17. Los bien portados que no dan lata siempre terminan haciendo lo que otros les ordenan.

18. ¿Y las materias? ¿Y los exámenes? ¿Y lo que los maestros opinen? ¿Y lo que mis papás piensen de mí? Bah.

19. Tu vida es tuya. No de tus maestros. No de tus papás. Si de todas las voces en tu cabeza prestas más atención a las de otros que a la tuya, mereces futuras piedras en tu camino.

20. No estoy diciendo que vayas, tomes un fusil y comiences a disparar como tonto sin ninguna razón en especial (o por alguna razón que creas justa). Estoy diciendo que tienes que hacer lo que quieres hacer.

21. Poca, muy poca gente hace lo que quiere hacer.

22. Y eso pasa porque nos acostumbran a seguir la ruta que todos recorren.

23. Ventajas de recorrer la misma ruta que todos los demás: seguridad, compañía y tranquilidad. Nadie te juzga. Nadie voltea a verte.

24. Cuando recorres rutas distintas encontrarás personas que todo el mundo señala e ideas que la mayoría del mundo teme.

25. La ruta típica del universitario de clase media en México es salir de la pobreza con un trabajo que pague más de quince mil pesos al mes, comprar un carrito, sacar una casita, formar una familia y trabajar bastante duro para llegar al día de la jubilación y – entonces sí – vivir tranquilo y gozar la vida.

26. Que eso de “ser feliz” hasta los sesenta y tantos años no vaya nunca con tu estilo.

27. ¿Qué tal si por un par de minutos dudas de todo lo que consideras correcto?

28. La vida que todos te dicen que tienes que vivir no es la vida ideal para desarrollar tu máximo potencial. Es fácil entender esto cuando ves que más del cincuenta por ciento de personas de tu círculo inmediato viven estresadas, tienen gastritis, están enfermas de diabetes o sufren la constante angustia de que el dinero no les alcanza. El sistema está jodido porque tu autoestima se va al suelo cuando no cumples a la perfección sus parámetros. Si tus calificaciones no son sobresalientes, si no tienes un trabajo en una gran compañía, si no traes un automóvil de envidia, no vales la pena.

29. Si no crees en todo lo que te estoy diciendo, sal a la calle más transitada de tu ciudad, ve a la plaza más popular y cuenta el número de personas que van sonriendo. Que van relajadas.

30. Ahora cuenta el número de personas que van con el ceño fruncido, con el gesto adusto, pegados a su celular vociferando instrucciones, escribiendo mensajes dramáticos, corriendo.

31. ¿Lo ves? The fucking system is broken.

32. Hay que desarrollar la fortaleza para hacer cosas audaces, no la fortaleza para sufrir. El mejor consejo de Maquiavelo para el príncipe.

33. Deja de ser el mexicano promedio que ha insertado en su ADN la fortaleza para sufrir a niveles increíbles. Deja de ser el mexicano promedio que prefiere padecer décadas en trabajos de mierda por miedo a perder un salario estable de tres pesos, seguro social de mala calidad y una pensión de risa. Deja de ser el mexicano promedio que vota por un sistema de gobierno ineficiente y anticuado porque la televisión y la radio le indican cada cierto número de años la importancia de la democracia y el deber de los ciudadanos. Deja de ser el mexicano promedio que aplaude ideas tontas y vive en relaciones amorosas imposibles porque “pues ya qué”, “así es la cosa” y “está chido”. Deja de ser el mexicano promedio que usa las frases “la cosa está dura”, “así no se puede”, “el gobierno nos tiene así”, “pues qué se le va a hacer” y “pues ya ni modo”.

34. Sé audaz. Y selo ahora.

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